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Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta

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Discurso del Gran Maestre ante el cuerpo diplomático

Roma, 09/01/2009 


El Gran Maestre de la Orden de Malta, Frey Matthew Festing, recibió esta mañana, en la Villa Magistral del Aventino, a los Embajadores de los 102 países acreditados ante la Orden, para la ceremonia tradicional de principios del Año Nuevo.

A continuación, el discurso del Gran Maestre.

Señor Decano, Excelencias, Señoras y Señores,

Es para mí un placer dar la bienvenida a los miembros del Cuerpo diplomático acreditado ante la Orden, con ocasión de esta ceremonia tradicional de comienzo del nuevo año, como mis predecesores han venido haciéndolo en el pasado.

En primer lugar quisiera agradecer sinceramente las amables palabras que el Embajador de Honduras, Valladares Lanza, ha pronunciado en nombre de la comunidad diplomática, en calidad de Decano del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Orden. Igualmente, mi más calurosa enhorabuena por su designación como Decano del Cuerpo Diplomático ante la Santa Sede.

(Frey Andrew Bertie)

En nombre de la Orden, deseo expresar nuestra gratitud por el comunicado con ocasión del reciente fallecimiento de nuestro Gran Maestre, Frey Andrew Bertie. A través de sus palabras y sus cartas hemos podido comprobar el gran impacto que tuvo en nuestro mundo.

SAE Frey Andrew Bertie, Gran Maestre de la Orden Soberana de Malta, quedará inscrito en la historia de la Orden como el Príncipe y Gran Maestre que supo cómo dotar de vitalidad y voluntad a la Orden, para perseguir los ideales y objetivos que fueron su vocación durante siglos: la fe traducida a una misión de salvación de los más necesitados en la sociedad, los enfermos y los pobres. Frey Andrew, con su propia santidad personal, asumió con gran humildad su dedicación a la Orden.

Tras haberse educado en la tradición benedictina, se hizo docente, para después tomar, en 1981, votos solemnes como Caballero Profeso. Tras varios años en Roma, y después de servir en el Consejo Soberano desde 1981, fue elegido 78º Gran Maestre en 1988. Fue éste un gran momento tanto en su vida como, si me lo permiten, en la casi milenaria historia de la Orden.

Frey Andrew participó activamente en los debates, escuchando siempre las opiniones y pensamientos de sus invitados, creando un ambiente cordial y propicio al intercambio de pareceres. Su extensa cultura y su conocimiento de varios idiomas favorecieron el diálogo abierto sobre asuntos de actualidad mundial. Pero lo que siempre recordaremos será la santidad de su carácter, su profunda espiritualidad.

Como Gran Maestre combinó inteligencia con dignidad y autoridad en este importante capítulo de la historia de Europa. Luchó contra la propagación de la secularización y el relativismo. Trabajó para conservar el carácter global y único de nuestra antigua Orden religiosa, para que fuera reconocida como Orden seglar religiosa, y al mismo tiempo garantizar su independencia como ente soberano sujeto al derecho internacional. De esta manera, la Orden suma su voz, su fuerza moral y sus esfuerzos humanitarios a los de la Iglesia Católica Romana.

Una vez más, quisiera darles las gracias, Excelencias, por la consideración y el respeto que le manifestaron durante su largo mandato como Gran Maestre, así como la amabilidad mostrada en sus últimos días. Nos abrumó la lluvia de homenajes que inundó nuestra iglesia del Aventino, donde reposaba, así como la asistencia a la misa funeraria privada celebrada por el Cardenal Pio Laghi, Cardenal Patrono de la Orden, y la solemne misa funeraria de estado celebrada por el Cardenal Sodano, en presencia de Giorgio Napolitano, Presidente de Italia, y otros muchos dignatarios y responsables políticos, junto con 80 delegaciones diplomáticas oficiales de todo el mundo.

(Actividades recientes de la Orden)

Quisiera reseñar algunas de las actividades más importantes y recientes de la Orden en 2008:

– En Georgia, donde la guerra de agosto de 2008 ocasionó más de 100.000 refugiados.

Gracias a un vuelo especial cortesía del Presidente de Polonia, la Asociación polaca de la Orden, con la ayuda de nuestro embajador ante Polonia y nuestro encargado de negocios en Tbilisi, ha aportado desde el 14 de agosto voluntarios, alimentos, medicinas y equipos quirúrgicos. Durante tres semanas, el equipo de ocho médicos de la Orden trabajó en seis campos de refugiados de los alrededores de Gori, y estableció una clínica en una escuela cercana a la embajada de la Orden de Malta en Tbilisi. Las donaciones hechas por el Gran Magisterio, los Grandes Prioratos y las Asociaciones nacionales de la Orden han permitido financiar medicinas, alimentos y otros elementos de primera necesidad.

– En Myanmar, donde trabajamos desde 2001.

La organización de ayuda internacional de la Orden, Malteser International, fue de las primeras en asistir a las víctimas del devastador ciclón Nargis, que en mayo de 2008 dejó sin hogar a más de un millón y medio de personas. Malteser International suministró equipos médicos y agua potable, así como otros útiles como jabón, mantas, instrumentos de cocina y redes antimosquito a más de 100.000 personas. La Orden de Malta ha sido el punto de referencia para el envío de ayuda católica internacional. Malteser sigue reconstruyendo centros de salud y escuelas; igualmente rehabilita estanques y pozos y construye tanques de recogida de agua de lluvia. Por otra parte, orientadores voluntarios con una formación específica ofrecen atención psicológica a los supervivientes, ayudándoles a sobrellevar el duelo por la pérdida de sus seres queridos; su trabajo continúa.

– En la República Democrática del Congo, devastada por años de guerra civil, la Orden lleva a cabo programas esenciales para la distribución de alimentos y ayuda médica y psicológica. La Orden ha distribuido en los últimos meses 1.000 toneladas de alimentos a las más de 6.000 familias que han tenido que huir del conflicto de Kivu Norte, en la región de Bukavu. En la región hay más de 30.000 desplazados internos. Las actividades de distribución están financiadas por el Programa Mundial de Alimentos. Malteser International ha iniciado un proceso de identificación selectiva de desplazados internos víctimas de experiencias traumáticas, como mujeres violadas, personas que fueron forzadas a presenciar masacres o ejecuciones, o familias desmembradas por la fuerza. Esperamos aumentar aún más nuestra implicación en los próximos meses, y seguiremos intentando acercarnos lo más posible a la zona de conflicto en el norte.

– En Belén. En los últimos años, nuestro Hospital de la Sagrada Familia ha pasado a ser el centro de cuidados materno infantiles más importante en el distrito de Belén. Desde 1990 han nacido en él 44.000 bebés, la mayoría de ellos musulmanes. Mientras que en 2002 apenas el 37% de los nacimientos del distrito transcurrieron allí, en 2008 esta cifra alcanzó el 67%. En la actualidad, casi 100% de los partos de alto riesgo acuden a nuestro hospital.

– En Alemania, por primera vez en su historia, la Orden de Malta ha adquirido una escuela cerca de Dusseldorf, retomada a los Oblatos de la Virgen María; este instituto cuenta con 1.300 alumnos y 75 profesores. Para la Orden éste es un nuevo compromiso: educar a futuras generaciones con los principios morales católicos.

– Nuestra Asociación alemana fue también condecorada con el prestigioso Galardón Paz de Westphalia por su ayuda altruista a jóvenes discapacitados en zonas de conflicto y crisis. Nuestro grupo de jóvenes organiza campamentos de verano para niños y jóvenes desfavorecidos de hogares y orfanatos de Líbano y Jordania.

– En el mundo(Relaciones con Italia)

Quisiera señalar las excelentes relaciones existentes entre Italia y la Orden de Malta. Nuestras excelentes relaciones bilaterales quedan plasmadas no solamente en mi reciente visita de Estado al Presidente de la República, Giorgio Napolitano, en el Palacio Quirinal, y la visita del Presidente del Senado Renato Schifani en el Palacio Magistral, sino también por los numerosos acuerdos bilaterales y las iniciativas comunes que mantenemos en el ámbito de la gestión hospitalaria y la asistencia sanitaria; todo ello a través de la Asociación italiana y de las acciones de emergencia de nuestro Cuerpo Militar. Permítanme, una vez más, dar las gracias a nuestros respectivos embajadores.

Estoy especialmente orgulloso de la colaboración del cuerpo de emergencias italiano con los guardacostas. Trabajamos codo con codo para asistir a los inmigrantes que cruzan el Canal de Sicilia. Los días 11 y 12 de octubre, me desplacé a la isla de Lampedusa para mantener una reunión con los marineros y oficiales de patrulla de los guardacostas italianos, con los que colaboran los médicos, enfermeros y auxiliares del cuerpo de emergencias italiano de la Orden de Malta. Esta colaboración, iniciada en 2008, ha dado como resultado la prestación de asistencia médica a bordo de los buques guardacostas a más de 2.500 inmigrantes: docenas de niños, incluidos recién nacidos, y mujeres embarazadas. Las patologías más habituales son la deshidratación y malnutrición, las quemaduras químicas, las insolaciones, las heridas por caídas, y cortes y rasguños de diversa gravedad.

Se trata de una noble, hermosa y difícil misión. Gracias a la Marina italiana y a los guardacostas, la Orden de Malta puede continuar su presencia histórica y su acción en el Mediterráneo.

(Relaciones con la Santa Sede)

Quisiera expresar mi gratitud por las magníficas relaciones que mantenemos con la Santa Sede, y subrayar la importancia de estos vínculos. Fue para nosotros un placer asistir a la audiencia anual tradicional concedida al gobierno de la Orden por Su Santidad el Papa Benedicto XVI, en el día de nuestro Patrón San Juan Bautista. Compartimos con el Santo Padre el deseo de encontrar nuevas vocaciones para nuestra Orden, en especial de los religiosos – nuestros futuros caballeros profesos -, y miembros jóvenes. Nos alentó en torno a este punto, y también para nuestras actividades en Oriente Medio y África.

Es de reseñar también la excelente relación que mantenemos con la más alta jerarquía eclesiástica de la Santa Sede. Me siento especialmente agradecido por la amabilidad que me mostró personalmente, así como al Gran Magisterio, Su Eminencia el Cardenal Secretario de Estado, desde mi elección en marzo del año pasado. También deseo trasladar mi agradecimiento a los Nuncios apostólicos, con los que tan provechosamente trabajan nuestras embajadas en muchos de sus países.

Muestra simbólica de estas estrechas relaciones es la firma de un acuerdo postal – el 53º – entre el Estado de la Ciudad del Vaticano y nuestro servicio postal magistral: un evento histórico para nuestros respectivos servicios, cuyas actividades conjuntas nos permitirán recaudar fondos para iniciativas humanitarias a determinar por mutuo acuerdo. Es también mi intención agradecer a Su Eminencia el Cardenal Presidente del Gobierno del Estado de la Ciudad del Vaticano por esta prueba de confianza mutua y la promesa de una futura colaboración.

Otro ejemplo de estas relaciones es la financiación de becas para jóvenes párrocos ortodoxos rusos y bielorrusos. Los patriarcados envían de esta manera a sus jóvenes a Roma para que completen sus estudios teológicos. Este programa de becas se ha hecho posible gracias a la colaboración del Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos.

(Relaciones diplomáticas)

Vaya mi bienvenida también a los embajadores de Serbia, Ecuador, Guatemala, Ucrania y Egipto, que asisten hoy por primera vez a esta ceremonia.

Nuestras relaciones institucionales han experimentado en los últimos doce meses un aumento notable. La Orden Soberana de Malta cuenta ahora con relaciones diplomáticas con 102 países. Los últimos llegados a esta larga lista de naciones han sido Ucrania, las Bahamas y Sierra Leona. También han quedado establecidas las relaciones oficiales con Canadá, a satisfacción de las dos partes.

En 2008 recibimos la visita oficial de los Presidentes de Rumanía, Albania, Timor Oriental, del Viceprimer Ministro de Bulgaria y de los Ministros de Asuntos Exteriores de Eslovaquia, Belarús y Hungría. Permítanme mencionar la amable visita que el Gran Duque y la Gran Duquesa de Luxemburgo hicieron al difunto Gran Maestre, unos días antes de su fallecimiento. Y quiero reconocer el valiente gesto del Gran Duque, que ha rechazado firmar la propuesta legislativa de su país encaminada a legalizar la eutanasia. Admiramos su acción.

Desde mi elección, se me ha invitado a visitas de Estado en Letonia y Croacia, donde mantuve encuentros con sus Presidentes; aprovecho esta oportunidad para agradecer de nuevo a sus respectivos embajadores el gran interés y la excelente organización de dichas visitas. Una delegación de la Orden, dirigida por el Gran Canciller, también fue invitada a Lituania, y tuvo el gran honor de ser recibida oficialmente por su Presidente. Este encuentro es una buena señal; esperamos poder tomar como base este diálogo inicial para seguir adelante.

También tuvimos el placer de recibir el 62º Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Srgjan Jerim, lo que nos permite hacer hincapié en la importancia que concede la Orden a la diplomacia multilateral, que promueve la paz a través del diálogo continuo entre naciones, y reafirmar nuestro apoyo sin fisuras al trabajo de las Naciones Unidas. Bajo la dirección de my predecesor, y con el respaldo de Italia, la Orden obtuvo en 1994 el estatuto de observador permanente ante las Naciones Unidas, y mantenemos misiones en Nueva York, Ginebra, Roma, Viena y París.

(En el futuro)

Nuestra esperanza es construir y mantener la misión espiritual de los Caballeros Hospitalarios.

Nuestra misión se ha mantenido sin cambios desde el siglo XI: el servicio a los pobres, a los enfermos. También deseamos contribuir al diálogo intercultural, como recomendó el Papa Benedicto XVI.

La amplia y creciente red diplomática de la Orden es el resultado de la confianza y el reconocimiento de sus gobiernos de nuestro estatus internacional, neutral y apolítico. Esta confianza y este reconocimiento nos animan y nos permiten trabajar con países de todas las regiones del mundo y todos los perfiles étnicos y religiosos. Seguiremos dedicándonos a trabajar con ustedes por el bien de los pobres y los enfermos allí donde haya necesidad.

También nos permite ofrecer ayuda humanitaria o mediación en medio de conflictos de carácter internacional, así como los conflictos de estados individuales, siempre y cuando todas las partes del conflicto tomen las medidas necesarias para garantizar la protección y la seguridad del personal humanitario, como lo exige la Convención de Ginebra. La ayuda, la rehabilitación, la reconciliación y la conciliación avanzan codo con codo, y a menudo se inician con pequeños actos.

Somos una entidad relativamente pequeña que se mueve en un mundo grande y complejo. Sabemos que su confianza está basada en la sinceridad y la integridad de nuestro objetivo. Próximamente presidiré el Encuentro Internacional de las direcciones de nuestra Orden en el mundo. Con casi 400 delegados venidos de los cinco continentes, estudiaremos la misión de la Orden y nuestra espiritualidad en acción. Les recordaré lo afortunados que somos al contar con ustedes y sus gobiernos, y les empujaré a buscar más vías para trabajar con ustedes al servicio de los pobres, los enfermos y los refugiados.

Quisiera animarles a mantenerse en estrecho contacto con la Orden y nuestras actividades, y a recurrir a nosotros cuando piensen que podemos establecer una cooperación en ayuda a los necesitados.

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Estimados embajadores y miembros de las misiones diplomáticas, permítanme expresarles el orgullo que siento al ver que mantenemos con sus países una relación tan cercana y basada en la confianza, y hasta qué punto apreciamos su disponibilidad personal.

Les deseo paz y esperanza para 2009.

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Vayan mis mejores deseos para ustedes y sus familias, y para la prosperidad y harmonía de las Naciones que tan dignamente representan.

discurso gran maestre ante cuerpo diplomatico

Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta

Palacio Magistral, Via Condotti, 68 – Roma – Italia

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