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Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta

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Discurso del decano del cuerpo diplomático acreditado ante la Soberana Orden de Malta

11/01/2022 


 

Audiencia solemne del 11 de enero de 2022

Excelencia,

Por segundo año consecutivo, y debido a las restricciones sanitarias, la audiencia solemne al cuerpo diplomático no se celebrará, lamentablemente, en su formato tradicional, con la presencia física de todos los jefes de misión. Sin embargo, se mantiene lo esencial, gracias al ingenioso método de intercambio de mensajes que afortunadamente han desarrollado y al apoyo de la tecnología, que permite a nuestros ilustres colegas y a un público más amplio seguirnos por streaming en el canal de YouTube de la Orden de Malta.

El pasado año ha estado marcado, como los anteriores, por importantes amenazas para la paz y la seguridad internacionales. Estas amenazas son enormes desafíos para toda la humanidad: el terrorismo, el cambio climático, los movimientos migratorios, el auge del populismo, la carrera armamentística, la lucha por ser la mayor de las potencias, la hipocresía y el egoísmo internacional.

Uno de estos retos, por no decir el principal, ha tomado la forma de una terrible pandemia, la de la covid-19, aterradora por su gran capacidad para poner en jaque los protocolos clásicos de prevención y tratamiento. Este desafío, en torno al que todo gira ahora debido a las perturbaciones sociales y económicas, ha cambiado nuestra vida y reorientado nuestros compromisos y nuestras prioridades.

Como siempre, las principales víctimas de estas amenazas polifacéticas son los más desfavorecidos y, en ausencia de solidaridad, la tragedia no puede sino perpetuarse. Afortunadamente, junto a un grupo de personas que aún cree en la humanidad, unos caballeros siguen levantando murallas para llevar apoyo y esperanza a estas personas desamparadas, sin distinción de credo u origen.

Sí, bajo su batuta, Excelencia, a lo largo de 2021 y siguiendo una tradición milenaria, los miembros, trabajadores y voluntarios de la Orden han acudido en ayuda de los desesperados a través de una eficaz red que trabaja para prestar primeros auxilios a los refugiados y desplazados que viven en zonas de guerra y de conflicto, para intervenir en zonas afectadas por catástrofes naturales, para prestar atención hospitalaria, para organizar campañas médicas y sociales y para acompañar a las personas con discapacidad. Estas actividades se desarrollan en unos 120 países de forma permanente y, en los numerosos casos de intervenciones de emergencia, los equipos de la Orden de Malta permanecen sobre el terreno después de la crisis para reducir la pobreza y la vulnerabilidad.

Hay que elogiar especialmente la cruzada para hacer frente a las consecuencias médicas, sociales y sanitarias de la pandemia, que han llevado a cabo con determinación y dedicación durante los dos últimos años. De hecho, desde los primeros momentos de la crisis, los equipos de la Orden se movilizaron para responder a las numerosas necesidades que surgieron, como la cobertura médica, la realización de pruebas, la elaboración de mascarillas, el apoyo económico y social y la campaña de vacunación.

La Orden ha establecido acuerdos con numerosos países para reforzar las sinergias en la lucha contra la covid-19 y aliviar a los hospitales que sufren el creciente número de personas hospitalizadas. Así, varios países han podido recibir, entre otros, respiradores, equipos de protección, medicamentos, ayuda con los pacientes, las pruebas y el seguimiento médico a domicilio, rehabilitación y apoyo a la vacunación. Estos acuerdos, que nos gustaría ver ampliados a nuestros países menos afortunados, son una manifestación concreta de la solidaridad internacional que se esfuerzan constantemente por reforzar a través de numerosas iniciativas diplomáticas.

Las restricciones sanitarias no han podido frenar la influencia diplomática de su ilustre institución. A lo largo del pasado año, la Villa Magistral ha vivido un auténtico auge diplomático con la visita de Jefes de Estado como: Egils Levits, presidente de la República de Letonia; Frank-Walter Steinmeier, presidente de la República Federal de Alemania; Ingrida Simonyté, primera ministra de la República de Lituania, y muchas otras altas personalidades extranjeras, como los ministros y viceministros de Asuntos Exteriores de Palestina; la Federación Rusa; la República Argentina; la República de Estonia; la República de Costa de Marfil; la República de Serbia; la República de El Salvador; la República de Panamá; y la visita del ministro de Tolerancia de los Emiratos Árabes Unidos.

La red diplomática de la Orden ha seguido ampliándose con el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Helénica y el Reino de Lesoto.

Sigue usted participando regularmente en los debates sobre cuestiones como el mantenimiento de la paz, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la trata de personas, la biodiversidad, el cambio climático, los refugiados y los migrantes. La libertad religiosa es una de sus principales preocupaciones, como demuestra su participación en la Cumbre Global Interconfesional de Dubái y su presencia en el Foro Interreligioso del G20 en Bolonia. Ha sido usted capaz de integrar el componente religioso en la diplomacia humanitaria multilateral y contribuye al avance de la libertad de confesión y del diálogo interreligioso.

De hecho, como subrayó el Santo Padre durante la audiencia que le concedió el pasado mes de junio, «usted habla con la diplomacia del corazón». Sí, solidaridad y humanidad son sus lemas y nosotros, que representamos a nuestros respectivos Estados, tenemos la responsabilidad de acompañarlos en esta noble empresa y de propagar estos ideales en nuestros países.

Esta familia, el cuerpo diplomático acreditado ante la Orden, ha seguido renovándose con la presentación de credenciales por parte de los nuevos embajadores. Son los siguientes: S.E. María Fernanda Silva, embajadora de la República Argentina; S.E. René Juan Mujica Cantelar, embajador de la República de Cuba; S.E. Carlos Antonio Cordero Suárez, embajador de la República de Honduras; S.E. Anatolie Urecheanu, embajador de la República de Moldavia; S.E. Bernhard Kotsch, embajador de la República Federal de Alemania; S.E. Eric Chesnel, embajador de la República de Gabón; S.E. Guzmán Carriquiry Lecour, embajador de la República Oriental del Uruguay; y S.E. Linda Scott, embajadora de la República de Namibia. Les deseamos una cálida bienvenida y mucho éxito en el ejercicio de sus funciones.

No puedo concluir sin reiterar solemnemente las condolencias de todo el cuerpo diplomático por el fallecimiento de Su Excelencia, el venerable Bailío Frey Matthew Festing, 79º Gran Maestre de la Soberana Orden de Malta. Que su alma descanse en paz.

Excelencia,

Ha llegado el momento de transmitirles los mejores deseos del cuerpo diplomático para el año que ya ha comenzado. Estos deseos se extienden a todos sus seres queridos, a los ilustres miembros del Consejo Soberano, a todos los miembros y voluntarios de la Orden y a sus familias. Que el nuevo año les traiga paz y esperanza.

Feliz Año Nuevo 2022.

discurso decano cuerpo diplomatico acreditado ante orden de malta

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