Soberana y Militar Orden
Hospitalaria de San Juan de
Jerusalén de Rodas y de Malta

Mensaje de Navidad del Gran Maestre a los miembros, voluntarios y amigos de la Orden de Malta

22/12/2015

Queridos miembros, voluntarios y amigos de la Orden de Malta,

Hemos tenido un año de grandes crisis en el mundo, especialmente preocupados por los miles de refugiados y solicitantes de asilo que viajan hacia Europa desde África, Asia y Oriente Medio, el mayor movimiento de personas desde la segunda guerra mundial.

La Orden de Malta ha estado en primera línea, ayudando a las personas desesperadas, ofreciendo asistencia médica y psicosocial en los campos de refugiados, los puestos de primeros auxilios y los centros de que disponemos en varios países, con la ayuda de nuestras Asociaciones, embajadas, organizaciones auxiliares y nuestros voluntarios. En muchos países (Austria, Francia, Alemania, Hungría, Irak, Italia, Líbano, Paquistán, Sudán del Sur, Turquía) la Orden ha prestado asistencia durante meses, a veces incluso durante años, con fármacos, ropa, alimentos, refugios y apoyo social. Vaya mi agradecimiento a todos ellos por este compromiso constante para con los necesitados.

Visito constantemente a muchos de ustedes, y soy testigo de su excelente trabajo. Para no citar más que unos pocos de una larga lista: a principios de año tuve el placer de asistir a la celebración del XX aniversario de nuestra organización auxiliar en Albania; en Filipinas pude comprobar de primera mano la labor de reconstrucción de la Orden, con 700 casas entregadas después del paso del tifón Haiyán; y en Malta tuve ocasión de ofrecer nuestro apoyo y consejo en la atención a los migrantes que llegan sin cesar a las costas, una actividad que desarrollamos en las costas del sur de Italia desde 2008. Fue también una alegría visitar el servicio de perros guía para los discapacitados visuales de la isla de Malta.

Mientras atendemos a los necesitados en circunstancias excepcionales, seguimos con nuestras actividades de ayuda en todo el mundo, y soy consciente de su devoción por nuestros señores, los enfermos, en todo lugar, todos los días.

Y ahora, en Navidad, cuando nos reunimos para celebrar el nacimiento de Cristo y para compartir esta alegría y nuestra hospitalidad con nuestras familias y amigos, planificamos eventos especiales para aquéllos a los que atendemos, los menos afortunados que nosotros, los sin techo, los ancianos, las personas solas, los niños desfavorecidos.

Este año se cierra con el inicio de un evento especial: el Jubileo Extraordinario de la Misericordia proclamado por el Papa Francisco, a partir del 8 de diciembre. En nuestro puesto de primeros auxilios de la Plaza de San Pedro, cuya reciente remodelación he tenido el privilegio de inaugurar el 7 de diciembre, acogeremos durante este año a 2.500 miembros y voluntarios de la Orden, médicos, enfermeras y socorristas venidos de todo el mundo. Allí atenderán, ellos y ustedes, a los peregrinos, así como en las tres otras principales basílicas de Roma (San Juan de Letrán, San Pablo extramuros y Santa María la Mayor).

Su constancia y devoción en la ayuda al prójimo es digna de elogio y les agradezco, a todos y cada uno de ustedes, su trabajo y su dedicación a la misión de la Orden: tuitio fidei et obsequium pauperum. Lo construido por nuestros predecesores hace casi mil años tiene hoy tanta vigencia como en aquel entonces.

Les deseo una muy feliz y santa Navidad a ustedes, sus familias y todos aquéllos que trabajan con la Orden de Malta.

Frey Matthew Festing