Una delegación de la Soberana Orden de Malta ha participado en la Conferencia para la recuperación de Ucrania 2026 (URC2026), celebrada en Gdansk los días 25 y 26 de junio de 2026, lo que confirma el compromiso de la Orden con el apoyo a la reconstrucción de Ucrania y de las comunidades afectadas por el conflicto.
La delegación, encabezada por el embajador de la Soberana Orden de Malta ante la República de Polonia, Niels Lorijn, en representación del Gran Maestre, estaba compuesta por Mohammad El Hajj, director nacional de Malteser International en Ucrania, Oleksiy Poburko, subdirector del cuerpo de ayuda de la Orden de Malta en Ucrania; Rafał Szepietowski, director de cooperación internacional del cuerpo de ayuda de la Orden de Malta en Polonia; y Sofiya Myhal, embajadora de la Soberana Orden de Malta en Ucrania.
Al inicio de la conferencia, la delegación ha saludado al primer ministro de Polonia, Donald Tusk; a la primera ministra de Ucrania, Yuliia Svyrydenko; y al presidente del Consejo para la Cooperación con Ucrania, Paweł Kowal. La ceremonia inaugural ha contado con la participación de numerosos jefes de Estado y de Gobierno, además de los máximos responsables de las instituciones europeas y de organizaciones internacionales, entre ellos la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga.
Durante los debates, Oleksiy Poburko ha participado en la mesa redonda «Generation of Recovery: Youth as a Driver of Ukraine’s Recovery», dedicado al papel de las jóvenes generaciones en el proceso de reconstrucción. En su intervención ha señalado que, desde el inicio del conflicto, la Orden de Malta ha prestado asistencia a más de cuatro millones de personas en Ucrania, proporcionando atención sanitaria y apoyo psicosocial, servicios de rehabilitación y prótesis, y apoyo a las escuelas subterráneas, los refugios y las familias más vulnerables.
Transcurridos treinta y cinco años desde que la Orden de Malta inició su labor en el país, la respuesta a la emergencia provocada por el conflicto constituye el programa de ayuda más ambicioso desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Entre los distintos proyectos, durante el pasado invierno la iniciativa transfronteriza «Warmth for Ukraine» prestó apoyo a miles de familias afectadas por los ataques a las infraestructuras energéticas de Kiev.
Además, se presta especial atención a los jóvenes, con campamentos de verano, programas de intercambio e iniciativas de voluntariado destinadas a fomentar la resiliencia, la inclusión y una participación activa en la reconstrucción del país.





