Dos semanas después de los temblores que han devastado Venezuela, especialmente la zona costera de La Guaira, al norte de Caracas, la Asociación venezolana de la Orden de Malta ha asumido la gestión del puesto médico instalado en Caraballeda para hacer frente a la emergencia sanitaria.
Este centro, gestionado inicialmente por el Departamento de Protección Civil de Italia y por el Equipo Médico de Emergencia de la Región de Toscana, ya está operativo gracias al acuerdo entre el cuerpo de ayuda italiano de la Orden de Malta, la Asociación venezolana de la Orden (AVOM) y la Fundación Vive Más. El puesto médico consta de tres módulos prefabricados y una zona dedicada al triaje, y actualmente es capaz de prestar asistencia sanitaria tanto ambulatoria como de primeros auxilios, gracias a un equipo de médicos, enfermeros y expertos en logística.
En coordinación con el Instituto Venezolano de Seguridad Social y otros grupos humanitarios, la AVOM se encarga de la atención sanitaria primaria y del tratamiento de enfermedades crónicas, y ha atendido ya a más de 250 pacientes en tan solo cuatro días.
Desde el inicio de la crisis, gracias a una red de 80 voluntarios y a la colaboración con la Fundación Vive Más —un socio local histórico con el que la AVOM gestiona el dispensario Santísima Trinidad, gravemente afectado por el terremoto—, la Orden ha prestado asistencia a más de 15.000 personas. Esta intervención ha permitido realizar unas 3.000 consultas médicas, distribuir más de 2.600 paquetes de suministros esenciales y unos 3.700 paquetes de alimentos. Además, gracias a la plataforma en línea para la localización de personas desplazadas, se ha podido identificar a más de 7.500 personas y reunir a 65 familias.
Son numerosas las entidades de la Orden de Malta que se han movilizado para coordinar una respuesta humanitaria integrada en apoyo de las comunidades afectadas. La organización internacional de ayuda humanitaria de la Orden, Malteser International, ha destinado 250.000 euros a las primeras intervenciones y ha puesto en marcha una campaña internacional de recaudación de fondos para garantizar la asistencia también a medio y largo plazo.
Para hacer frente a la dramática sobrecarga de los hospitales locales, Malteser International, en estrecha coordinación logística con la Asociación venezolana de la Orden, ha desplegado unidades móviles con un equipo de médicos expertos que, durante tres meses, garantizarán atención médica y apoyo psicológico en las comunidades más afectadas. Paralelamente, está ya en estudio la remodelación del dispensario Santísima Trinidad, centro sanitario de referencia para la población local.
También las asociaciones nacionales y los cuerpos de ayuda de la Orden de Malta en Italia, España y varios países de Latinoamérica han contribuido mediante recaudaciones de fondos y además del despliegue de personal sanitario y técnico especializado.
En esta fase de primera respuesta, la planificación de las operaciones y la definición de las prioridades de intervención se han basado en un análisis integrado del riesgo hidrometeorológico y geofísico realizado mediante herramientas de inteligencia artificial, lo que ha permitido identificar las zonas más críticas, gracias al proyecto desarrollado por la Fundación CIMA en colaboración con el CISOM.





