Esta mañana se ha celebrado, en el Palacio Magistral de Roma, la ceremonia de entrega de la Gran Cruz de la Orden al Mérito Melitense de manos del Gran Maestre Frey John Dunlap a los embajadores de la Soberana Orden de Malta en Albania, Bulgaria, Congo, Macedonia del Norte, Rumanía y Ucrania.
«Se trata de un reconocimiento de altísimo nivel para quienes, como ustedes, llevan tantos años trabajando al servicio de la diplomacia de la Orden de Malta. Se han distinguido por su lealtad a la Orden, por su dinamismo en proponer y llevar a cabo iniciativas de impacto social, y por la eficacia que han sabido imprimir a la actividad de sus embajadas», ha señalado el Gran Canciller Riccardo Paternò di Montecupo en su discurso de apertura, centrado en los valores fundacionales de la diplomacia humanitaria de la Orden de Malta. Entre ellos, precisamente, la «neutralidad», que «no es, sin embargo, una posición geográfica entre dos contendientes. Es una elección moral. Significa negarse a odiar a nadie, sin renunciar nunca a distinguir lo justo de lo injusto. Significa mantener abierto el diálogo precisamente cuando todos los demás lo interrumpen».
El Gran Canciller ha destacado también la particularidad de la red diplomática de la Orden de Malta: «Las embajadas de los Estados están llamadas a defender los intereses nacionales. Nuestras embajadas tienen una misión diferente: representar principios. Es una responsabilidad más difícil, porque los principios no se negocian como los intereses. Se defienden».
Tras estas palabras, el Gran Maestre Frey John Dunlap ha conferido la distinción Pro Merito Melitensi a los embajadores Geoffroy de Liedekerke, Stefano Palumbo, Ursula Maria Höfter Zuccoli, Francesco Saverio Giusti, Antonio Gazzanti Pugliese di Cotrone y Roberto Musneci.
Fundada en 1920, la Orden Caballeresca pro Merito Melitensi tiene por objeto recompensar el mérito de quienes han realizado actividades que han aportado honor y prestigio a la Soberana y Militar Orden de Malta.





