Con motivo del 60.º aniversario de la Asociación maltesa de la Orden de Malta, el Gran Maestre Frey John T. Dunlap ha realizado una visita privada a Malta, acompañado por el Gran Canciller Riccardo Paternò di Montecupo y el Recibidor del Común Tesoro, Frey Francis Vassallo. Se trata de un aniversario significativo, que conmemora seis décadas de compromiso constante al servicio de los más frágiles y necesitados.
En la isla, la Orden de Malta constituye un punto de referencia fundamental en el tejido social y humanitario, con numerosas iniciativas que van desde la asistencia a los más vulnerables hasta la organización de iniciativas educativas y espirituales: distribución de comidas a personas necesitadas, apoyo a reclusos, ancianos y personas sin hogar, peregrinaciones y actividades para enfermos, personas mayores, huérfanos y jóvenes con discapacidad. La Orden también gestiona servicios de acompañamiento en hospitales, una residencia para madres solteras y sus hijos, unidades caninas de rescate y primera intervención, y recientemente ha donado una unidad móvil para asistir a los migrantes rescatados en alta mar, colaborando también con la ONG Children Not Numbers para ofrecer atención médica a niños gravemente enfermos procedentes de Gaza.
En Gozo, donde la Asociación maltesa de la Orden de Malta trabaja en estrecha colaboración con la comunidad local, el Gran Maestre ha inaugurado la nueva sede de los Voluntarios de la Asociación maltesa.
Las instalaciones, recientemente renovadas, han sido bendecidas y entregadas a la comunidad como nuevo centro operativo para las actividades de asistencia. Esta nueva sede permitirá reforzar los servicios ya activos en favor de las personas necesitadas y desarrollar nuevas iniciativas de voluntariado.
Las celebraciones del 60º aniversario han continuado en La Valeta, con una cena de gala en el Palacio del Gran Maestre, que la presidenta de la República de Malta, Myriam Spiteri Debono, ha querido honrar con su presencia. Durante la velada, la presidenta ha destacado la importante labor humanitaria realizada por la Asociación y ha rendido homenaje a los voluntarios, los profesionales y todas aquellas personas que dedican su tiempo y energía al servicio de los demás.
La visita del Gran Maestre ha confirmado el profundo vínculo histórico y espiritual entre Malta y la Orden de Malta, así como el papel central de la Asociación maltesa para traducir diariamente en acciones concretas los principios de fe y servicio a los más necesitados.





