Soberana y Militar Orden
Hospitalaria de San Juan de
Jerusalén de Rodas y de Malta

Crisis en Oriente Medio: la Orden de Malta mantiene su compromiso en la región

Roma, 23 Marzo 2026 – La Soberana y Militar Orden de Malta sigue con gran preocupación la evolución de la situación humanitaria en Oriente Medio, donde la escalada militar y los conflictos en curso están agravando unas condiciones ya de por sí extremadamente frágiles para millones de personas. En una región que acoge desde hace años a un elevado número de refugiados y desplazados, la intensificación de las hostilidades está aumentando las necesidades humanitarias, y ejerce una presión aún mayor sobre los sistemas sanitarios y las comunidades locales.

En este contexto, la Orden de Malta recuerda el reciente llamamiento a la paz y al diálogo realizado por el Papa León XIV tras la oración del Ángelus, subrayando la importancia de las vías diplomáticas y de las soluciones negociadas para evitar un mayor deterioro de la situación regional.
La Orden reitera además la necesidad de que se respete y aplique el derecho internacional humanitario en todo momento, con el fin de garantizar la protección de la población civil y del personal sanitario y humanitario, y de asegurar el acceso seguro a la ayuda.

La preocupación y el compromiso de la Orden de Malta en Líbano
Preocupa especialmente la situación en Líbano, un país ya profundamente marcado por años de crisis económica, política y social y por conflictos anteriores. El deterioro de la seguridad ha provocado cientos de víctimas y un rápido aumento de los desplazados internos, que hoy superan el millón, obligados a abandonar sus hogares. En este contexto se inscribe el llamamiento a un alto el fuego que permita aliviar el sufrimiento de la población y allanar el camino hacia la estabilización del país, caracterizado históricamente por la convivencia entre diversas comunidades religiosas y étnicas.

Entre las víctimas del conflicto se encuentra también Chadi Ammar, un joven miembro del personal de la Orden de Malta en Líbano, que perdió la vida en un ataque aéreo sobre la localidad de Aïn Ebel. Ammar participaba en programas agrohumanitarios dedicados a la seguridad alimentaria en el sur del país.
A pesar del deterioro de la situación, la Orden de Malta sigue operando en todo Líbano mediante una red de programas sanitarios, sociales y agrícolas que incluyen centros de atención primaria, unidades médicas móviles, centros agro-humanitarios y comedores sociales móviles, además de la distribución de alimentos y kits de primera necesidad para las familias desplazadas. Las actividades cuentan también con el apoyo de la organización internacional de ayuda humanitaria de la Orden, Malteser International, que colabora con los equipos locales en la respuesta a la emergencia humanitaria.

La Orden de Malta en Oriente Medio
Las actividades en Líbano forman parte de una presencia más amplia de la Orden de Malta en Oriente Medio, donde desde hace muchos años desarrolla programas sanitarios, sociales y humanitarios en varios países de la región, entre ellos Palestina, Siria e Irak.

En Palestina, en Belén, Ordre de Malte France gestiona el Hospital de la Sagrada Familia, un centro de referencia para la maternidad y la neonatología en la región. Desde 1990 han nacido más de 110.000 niños, unos 4.000 al año, y el centro es el único de la zona que cuenta con una unidad de cuidados intensivos neonatales para atender a los niños nacidos antes de la semana 32. En la Franja de Gaza, a través de Malteser International y en colaboración con el Patriarcado Latino de Jerusalén, se han distribuido desde 2024 unas 200 toneladas de ayuda alimentaria a miles de familias. Paralelamente, se ha puesto en marcha una clínica de atención médica primaria, Mar Youssef (San José), en la ciudad de Gaza. El objetivo es proporcionar servicios sanitarios esenciales, como medicina interna y medicina de familia, y garantizar el acceso a fármacos básicos en un contexto en el que las estructuras sanitarias funcionan muy por encima de su capacidad y los servicios esenciales sufren graves deficiencias. Teniendo en cuenta el desplazamiento masivo de la población hacia las zonas centrales y meridionales de la Franja, la Orden de Malta prevé además la apertura de una segunda clínica en Deir al-Balah, para ofrecer servicios sanitarios básicos tanto a la población local como a los desplazados internos en las zonas próximas a Khan Younis.

En Siria, la Orden presta apoyo a ocho hospitales y centros de atención primaria en las regiones del norte, en particular en las zonas de Idlib y Alepo, donde se ofrecen servicios ambulatorios, vacunaciones y programas nutricionales, además de intervenciones en el sector WASH (agua, saneamiento e higiene) para las comunidades desplazadas. En 2022, se prestaron más de un millón de servicios sanitarios. Tras el terremoto de febrero de 2023, Malteser International coordinó la ayuda de emergencia procedente de la UE y de Alemania, apoyando la reconstrucción de hospitales y los gastos del personal sanitario, además de proporcionar kits de higiene, suministros médicos y apoyo a campañas alimentarias y médicas en Alepo. En 2024 se ampliaron los programas de apoyo a los medios de subsistencia en el norte de Siria y en Turquía mediante el suministro de insumos agrícolas a los agricultores y la formación en transformación de alimentos, equipamiento e iniciativas de «cash for work» (dinero por trabajo) a las familias encabezadas por mujeres.

En Irak, país nuevamente expuesto a las tensiones regionales, Ordre de Malte France apoya a la asociación Fraternité, dedicada a la asistencia a las minorías religiosas víctimas de la violencia, y al centro Mary Mercy Center, gestionado por la diócesis de Souleymanie y dedicado a la rehabilitación de niños con trastornos del espectro autista a través de programas de logopedia, rehabilitación sensorial y tratamiento de la hiperactividad. Durante varios años, Malteser International ha estado presente en las llanuras de Nínive, donde los programas de asistencia humanitaria y reconstrucción —respaldados por una dotación total de 30 millones de euros— han favorecido el retorno de comunidades cristianas y otras minorías religiosas desplazadas a raíz de la violencia del Daesh. Estas iniciativas han ayudado a reconstruir viviendas e infraestructuras, a apoyar las actividades económicas locales y a promover la convivencia entre las diferentes comunidades étnico-religiosas de la región.

La Orden de Malta está decidida a continuar su compromiso con las poblaciones de la región, prestando asistencia humanitaria, sanitaria y social en contextos cada vez más complejos. Con este fin, espera contar con un apoyo creciente por parte de donantes públicos y privados, imprescindible para garantizar la continuidad y la eficacia de sus intervenciones.