Una contribución concreta para responder a la emergencia humanitaria en la Franja de Gaza. Este es el núcleo del acuerdo firmado hoy en el Palacio Magistral de Roma entre la República Checa y la Soberana Orden de Malta, gracias al cual Praga donará 80.000 euros para apoyar los proyectos de ayuda médica, social y humanitaria de la Orden en Gaza en cooperación con el Patriarcado Latino de Jerusalén. El objetivo de esta iniciativa es reforzar los servicios médicos de urgencia y el acceso a la atención primaria de los sectores más vulnerables de la población, muy afectados por las consecuencias del conflicto en curso.
Han firmado el acuerdo el embajador de la República Checa ante la Orden de Malta, Pavel Svoboda, en representación del Ministerio checo de Asuntos Exteriores, e Izabella Toth, directora de Business Control de Malteser International (MI), la organización de ayuda internacional de la Orden de Malta que gestiona proyectos sobre el terreno en Palestina, en representación del presidente de MI, Raphael Vermeir. A la ceremonia ha asistido el Gran Canciller de la Orden de Malta, Riccardo Paternò di Montecupo.
Expresando su profunda gratitud a la República Checa por esta donación, el Gran Canciller ha calificado este gesto de solidaridad de «muy oportuno y crucial, también a la luz de la trágica situación en Gaza. Nuestra Orden, fundada en Jerusalén hace casi 1.000 años, concede una especial importancia a Tierra Santa y a la coexistencia pacífica de sus pueblos, así como a la preservación de la diversidad de su patrimonio cultural, grupos étnicos y confesiones religiosas».
La Orden de Malta en Palestina
El corazón de la labor humanitaria de la Orden de Malta en Palestina es el proyecto de ayuda en la ciudad de Gaza, que lleva a cabo a través de Malteser International, en cooperación con el Patriarcado Latino de Jerusalén. Desde mayo de 2024, se han entregado 200 toneladas de alimentos a más de 25.000 civiles, y se está estudiando la apertura de un punto de asistencia sanitaria para la comunidad local.
A ello se suma el Hospital de la Sagrada Familia de Belén, un centro sanitario que presta atención materno-infantil de alta calidad en Cisjordania desde 1990. Este hospital es el único centro de la región equipado para atender partos prematuros, gracias a una unidad de cuidados intensivos neonatales con 18 plazas. Esto lo convierte en un punto de referencia para todas las mujeres embarazadas de la zona, especialmente para aquellas que necesitan atención especializada. El personal, formado por médicos, matronas y personal de enfermería musulmanes y cristianos, garantiza un servicio sin distinción de credo o condición social, ofreciendo asistencia a bajo coste o de forma totalmente gratuita.





