Hoy comienza en Singapur la XIII Conferencia Asia-Pacífico de la Orden de Malta, que reúne a los representantes de las diferentes asociaciones nacionales, delegaciones y embajadas de la Orden de Malta en los dos continentes. Hasta el viernes 7 de noviembre, los tres días de la conferencia, titulada «Anchored in Faith, Ablaze with Hope, Serve with Love» (Anclados en la fe, encendidos por la esperanza, sirviendo con amor), incluirán sesiones dedicadas al análisis en profundidad de las actividades en los distintos países, la formación espiritual, la recaudación de fondos para proyectos, especialmente los internacionales, y un panel sobre comunicación.
En su discurso de apertura, el Gran Canciller de la Orden de Malta, Riccardo Paternò di Montecupo, ha recordado el importante compromiso de la Orden de Malta en algunas de las regiones más necesitadas del mundo, como África, Líbano, Palestina y Timor Oriental, y en situaciones de emergencia como Gaza y Ucrania. «La verdadera fuerza de la Orden reside en la universalidad de nuestra presencia, e incluso allí donde no gestionamos un hospital de excelencia como el de Belén, debemos comprometernos con proyectos serios, estructurados y continuos. Allí donde estamos presentes en el mundo, estamos cerca del sufrimiento de las personas y ahí está nuestra bandera», ha señalado. A continuación, ha expuesto el apoyo del Gran Magisterio a través de la Order of Malta Donors for Projects (OMDP), fundación destinada a la financiación de proyectos medianos y pequeños promovidos por las entidades de la Orden en todo el mundo.
El Gran Hospitalario Josef Blotz ha enumerado los principales proyectos de la Orden de Malta, centrándose especialmente en las situaciones de crisis en Gaza y Ucrania. En cuanto a la región de Asia-Pacífico, ha destacado la incansable labor del personal y los voluntarios de la clínica de Dili, en Timor Oriental, que prestan servicios sanitarios esenciales a miles de pacientes cada año. «Esta clínica es un faro de esperanza y estabilidad, que ofrece no solo atención médica, sino también dignidad y compasión a quienes cruzan su umbral. En un país que ha conocido dificultades y una reconstrucción, la clínica representa la expresión tangible de nuestra fe en acción». En este contexto, a través de Malteser International Asia Pacific y la colaboración de las entidades humanitarias de la región, se están estudiando algunas propuestas para ampliar las actividades sanitarias con el fin de llegar también a las comunidades más alejadas.
El compromiso de la Orden de Malta está profundamente arraigado en la dimensión espiritual, como ha subrayado el prelado, monseñor Luis Manuel Cuna Ramos, quien en su intervención ha recordado que «estamos llamados a ser la ayuda de Dios para Nuestros Señores los Pobres y los Enfermos, para marcar una diferencia en nuestro mundo actual, porque ser miembro o voluntario de la Orden es la respuesta a una llamada de Dios. Es nuestra vocación la que hace presente a Dios en el mundo, con su amor, su misericordia, su compasión y su cuidado».
Fra’ Emmanuel Rousseau, Gran Comendador de la Orden de Malta, participará a distancia en la conferencia con una ponencia sobre “La vocación del Caballero Melitense”.





