Hoy se ha celebrado, en el Palacio Magistral de Roma, una reunión de trabajo entre el ministro de Asuntos Exteriores y de los Emigrantes de la República Libanesa, Youssef Raggi, y el Gran Canciller de la Orden de Malta, Riccardo Paternò di Montecupo. La reunión ha reafirmado los profundos lazos históricos y diplomáticos que unen a la Orden y a Líbano, con unas relaciones iniciadas en 1953 y consolidadas por más de setenta años de cooperación. Como testimonio de este vínculo profundo y duradero, se ha recordado la significativa participación de la primera dama de Líbano, Nehmat Aoun, en la reciente peregrinación internacional de la Orden a Lourdes.
El centro de las conversaciones ha sido la dramática situación humanitaria en Líbano tras la escalada del conflicto en marzo de 2026. A día de hoy, el país suma más de 2.800 víctimas y alrededor de 1,2 millones de desplazados, lo que equivale a una quinta parte de la población. También en este contexto de crisis, la Orden de Malta ha trabajado intensamente a través de diversas actividades, con el compromiso y la dedicación de los miembros de la asociación, los voluntarios y el personal.
El ministro Raggi ha expresado su profunda gratitud por la valiosa labor de la Orden de Malta: «Siempre han estado presentes para ayudar, pero ahora su labor es verdaderamente importante. Mil gracias». Además, ha expresado su profundo pesar por la pérdida de Chadi Ammar, un joven miembro del personal de la Orden de Malta en Líbano que falleció en un ataque aéreo en el sur del país.
El Gran Canciller ha reiterado la solidaridad de la Orden con el pueblo y las instituciones libanesas, tal y como se expresó recientemente en una carta enviada al primer ministro Nawaf Salam. «La Orden de Malta está especialmente vinculada al Líbano y a Tierra Santa», ha subrayado el Gran Canciller, «y continuará sin descanso con su labor de servicio y apoyo, esforzándose además por preservar la diversidad y la pluralidad religiosa, étnica y cultural».
El ministro Raggi ha hecho un llamamiento para que se intensifique el apoyo a los pueblos cristianos del sur, corazón palpitante de la identidad del país: «Su apoyo material y técnico da fuerza y fe a la población: es fundamental continuar con esta labor para preservar el modelo de coexistencia libanés, que no será posible sin una presencia libre de los cristianos en el país».
A pesar de las graves restricciones de acceso y de la creación de la denominada «Línea Amarilla» en el sur, las actividades humanitarias de la Orden de Malta en Líbano continúan sin descanso. Desde el inicio del conflicto, la Orden ha intensificado sus esfuerzos en el país, prestando asistencia en 88 refugios para desplazados y proporcionando más de 15.000 consultas médicas y 11.000 servicios farmacéuticos a las poblaciones internas que huyen. También ha sido enorme el compromiso en el ámbito alimentario, con la distribución de 54.000 comidas calientes y más de 74.000 comidas frías y meriendas, además de la entrega de 1.400 kits educativos y de apoyo psicosocial para los más jóvenes. Entre las iniciativas más recientes, destaca el éxito del quinto convoy humanitario, compuesto por cinco camiones, que el 8 de mayo logró cruzar la Línea Amarilla para abastecer de alimentos, medicamentos y productos de higiene a más de 10.000 personas aisladas en pueblos fronterizos como Rmeich, Ain Ebel y Debel.
Sesenta años de servicio en el país
La Asociación libanesa de la Orden de Malta (también conocida como Orden de Malta en Líbano) lleva décadas comprometida con el servicio a las comunidades más vulnerables del país, independientemente de su origen étnico o religioso, con los más altos estándares de calidad. Cuenta con una red de 60 proyectos y programas, que incluye 12 centros de salud, 12 unidades médicas móviles, 7 centros agro-humanitarios, 3 comedores sociales móviles, 2 centros de acogida para personas con discapacidad y muchos otros programas. A través de ellos, la Orden de Malta en Líbano ofrece asistencia médica, social y agrícola esencial a quienes la necesitan. Apolítica, neutral e imparcial, la Orden se basa en los principios de dignidad, solidaridad y servicio, y su misión va más allá de la ayuda de emergencia, ya que fomenta la resiliencia y la inclusión a largo plazo. La Orden de Malta opera en Líbano siguiendo un modelo de colaboración interreligiosa e interinstitucional, manteniendo sólidas alianzas con las Fuerzas Armadas libanesas y la misión de la FINUL (Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en Líbano), cuyo mandato está previsto que finalice a finales de 2026.





