Hoy se ha celebrado en la Pontificia Universidad Gregoriana una conferencia internacional de alto nivel para conmemorar el 25º aniversario del Protocolo de Palermo y solicitar un compromiso global renovado para prevenir y combatir la trata de seres humanos. El evento ha sido coorganizado por la Soberana y Militar Orden de Malta, Praeveni Global, el Grupo Santa Marta y el Instituto de Antropología de la Pontificia Universidad Gregoriana.
Ponentes de alto nivel, entre ellos el Gran Canciller Riccardo Paternò di Montecupo, el Gran Hospitalario Josef D. Blotz y representantes autorizados de gobiernos y organismos internacionales, han debatido la urgente necesidad de una aplicación más eficaz de las normas jurídicas existentes y una mayor movilización de recursos para apoyar a las víctimas.
Dos décadas y media después de la adopción del Protocolo, la trata de seres humanos sigue creciendo a un ritmo alarmante. Según el Índice Global de Esclavitud de 2023, más de 50 millones de personas en todo el mundo son víctimas de la esclavitud moderna. Este fenómeno genera cada año unos 236.000 millones de dólares en beneficios criminales, mientras decenas de miles de personas pierden la vida cada año debido a la explotación extrema y al trabajo forzoso.
En su intervención, el Gran Canciller ha reiterado el compromiso humanitario histórico de la Orden de Malta, subrayando que la Convención de Palermo, «inspirada en la intuición visionaria de Giovanni Falcone», sigue siendo uno de los pilares de la cooperación multilateral. Sin embargo, ha advertido que el creciente empeoramiento de la inestabilidad mundial está llevando los niveles de trata a umbrales sin precedentes.
El Gran Canciller también ha elogiado la labor del embajador de la Orden de Malta para la vigilancia y la lucha contra la trata de seres humanos, Michel Veuthey, por su compromiso con la promoción de iniciativas globales de formación y educación, incluidas nuevas colaboraciones con el UNITAR (Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación). Recordando la importancia de combinar medidas legales, sensibilización pública y principios éticos fundamentales para defender la dignidad humana, el embajador Veuthey ha subrayado: «Luchar contra la trata no es un acto de caridad, sino un imperativo moral y jurídico».
Entre las iniciativas de la Orden en la lucha contra la trata de seres humanos figuran programas de rehabilitación y acogida, como Villa Bakhita en Lagos, Nigeria, que ofrece protección, apoyo psicológico y vías de reintegración a mujeres y niños supervivientes de la trata.
En su intervención en la Conferencia, el Gran Hospitalario ha llamado la atención sobre la misión de la Orden, afirmando que «la Soberana Orden de Malta desempeña un importante papel complementario en la promoción de los objetivos del Protocolo de Palermo, reforzando la prevención, la protección y la capacidad institucional», con el fin de mejorar la cooperación en materia de protección contra la trata, persecución de los responsables y rehabilitación de las víctimas.
Se ha dedicado especial atención a la labor del CISOM, el Cuerpo Italiano de Socorro de la Orden de Malta, y a su sólida colaboración con el Gobierno italiano en la gestión de los flujos migratorios. Con el despliegue continuo de médicos y enfermeros en cinco zonas costeras, operativos las 24 horas del día, el CISOM presta una asistencia vital a decenas de miles de personas en el mar. La dignidad humana debe seguir siendo el centro de toda respuesta.





