La solidez de las relaciones diplomáticas bilaterales, el refuerzo de la cooperación humanitaria en Lituania, la gestión de las crisis globales y la creación de la Delegación de los Estados Bálticos como embrión de una futura Asociación Nacional: estos han sido los temas centrales de las conversaciones mantenidas hoy en la Villa Magistral entre la primera ministra de la República de Lituania, Inga Ruginienė, y el Gran Canciller de la Soberana y Militar Orden de Malta, Riccardo Paternò di Montecupo.
Durante la reunión, que se ha desarrollado en un clima de gran cordialidad, el Gran Canciller ha brindado una cálida bienvenida a la primera ministra con motivo de su primera visita a la Orden, y ha expresado su profunda satisfacción por el excelente estado de las relaciones diplomáticas, iniciadas el 9 de julio de 1992 y consolidadas desde entonces mediante un intenso intercambio de visitas al más alto nivel y una cooperación cada vez más estructurada, en particular en el ámbito humanitario. En este contexto, se ha recordado la próxima visita oficial del Gran Maestre Frey John Dunlap a Vilna, prevista para el 8 de junio de 2026, por invitación del presidente Gitanas Nausėda. Aprovechando la ocasión, el Gran Maestre intervendrá también, el 7 de junio, en el VI Congreso Apostólico Mundial de la Misericordia.
El encuentro también ha brindado la oportunidad de intercambiar opiniones sobre los principales asuntos internacionales. En referencia a la guerra en Ucrania, que ya entra en su cuarto año, ambos han compartido su profunda preocupación por el grave sufrimiento humano causado por el conflicto y han reiterado la necesidad de una paz basada en el respeto del derecho internacional, la soberanía y la integridad territorial. La Soberana Orden de Malta ha recordado su firme compromiso a favor de la población ucraniana, a través de una red de más de 60 centros de asistencia y proyectos innovadores, entre los que se incluye el apoyo psicológico a las personas afectadas por traumas de guerra. También se ha tratado la situación en Oriente Medio, expresando preocupación por la propagación del conflicto en curso y los riesgos que supone para la población civil y para las economías regional y mundial.
La primera ministra ha recordado en varias ocasiones la importancia de apoyar el voluntariado como instrumento de integración social, considerando a la Orden de Malta un socio fiable. De este modo, ha quedado patente la voluntad común de reforzar aún más la cooperación en la gestión y la prevención de crisis, aprovechando la experiencia del cuerpo de ayuda de la Orden en Lituania en formación en primeros auxilios, protección civil y coordinación con las autoridades públicas. Se ha subrayado asimismo que una mayor integración de las competencias de las organizaciones de voluntariado en los mecanismos nacionales de respuesta a las emergencias puede contribuir de manera significativa a la resiliencia de la sociedad.
El cuerpo de ayuda de la Orden en Lituania
El Maltos Ordino Pagalbos Tarnyba (MOPT), fundado en 1991 y actualmente activo en 45 localidades con más de 2.000 voluntarios —entre ellos cientos de jóvenes— y 168 trabajadores, administra una amplia red de servicios para personas mayores, mediante residencias, centros de día, asistencia domiciliaria y el servicio de comidas a domicilio Meals on Wheels, que ofrece cada día comidas y apoyo a cientos de personas frágiles o que viven solas. La organización gestiona centros de día para niños y adolescentes de entornos desfavorecidos, iniciativas para ayudar a los jóvenes a alcanzar la autonomía, servicios dedicados a las personas con discapacidad y programas de formación en primeros auxilios, implicando sobre todo a los jóvenes. Cabe destacar también su labor en respuesta a las emergencias recientes, desde la pandemia hasta la crisis migratoria en la frontera con Bielorrusia, pasando por la asistencia a los refugiados ucranianos. Desde 2022 se han prestado miles de servicios a estos últimos, entre ellos asesoramiento social, apoyo psicológico, cursos de idiomas y ayuda humanitaria.





