Un diálogo para reforzar la cooperación a nivel político y diplomático y compartir perspectivas sobre los retos humanitarios más urgentes en Oriente Próximo, el Mediterráneo y África: este ha sido el núcleo de la reunión celebrada ayer entre la Orden de Malta y los embajadores en Roma de los Estados miembros de la Liga Árabe, en la Villa Magistral de Roma.
Organizado con la valiosa colaboración de Enas Sayed Mohamed Aly Mekkawy, embajador de la Liga Árabe ante Italia y la Santa Sede, el acto ha sido una oportunidad para destacar el papel de la Orden en la región, donde lleva casi mil años realizando actividades humanitarias y de desarrollo, especialmente en los sectores sanitario y social, en favor de las poblaciones más vulnerables.
Al inaugurar los trabajos, el Gran Canciller ha recordado el especial vínculo histórico y cultural que une a la Orden de Malta con Tierra Santa, y ha subrayado su compromiso de garantizar la asistencia en las zonas afectadas por conflictos. «Nuestra misión es llevar ayuda a los necesitados sin distinción de ningún tipo», ha declarado Riccardo Paternò di Montecupo, y ha añadido: «Creemos en un orden internacional justo y equitativo, basado en las normas del derecho, que deben defenderse con determinación, especialmente allí donde se violan: Gaza, Ucrania, Sudán, Myanmar y muchas otras partes del mundo».
Durante la reunión, Giampaolo Cantini, secretario general de Asuntos Exteriores de la Orden de Malta, ha hablado del papel de la diplomacia humanitaria como herramienta esencial para la eficacia de la misión de la Orden. A continuación, Ivo Graziani, jefe de Gabinete del Gran Hospitalario, ha presentado las actividades humanitarias de la Orden de Malta en Oriente Medio, especialmente en Palestina, Gaza, Líbano, Irak y Siria.
Recién llegado de una visita a Tierra Santa, el Gran Hospitalario Josef D. Blotz ha clausurado el encuentro ilustrando los principales proyectos de la Orden en la región: el Hospital de la Sagrada Familia de Belén, punto de referencia de la maternidad y la neonatología en Cisjordania, y las intervenciones humanitarias en Gaza, donde se han entregado más de 300 toneladas de alimentos en cooperación con el Patriarcado Latino de Jerusalén.
La Liga Árabe reúne a un total de 22 Estados miembros. La Orden de Malta mantiene actualmente relaciones diplomáticas oficiales con nueve de estos países: Comoras, Egipto, Jordania, Líbano, Marruecos, Mauritania, Palestina, Somalia y Sudán. El Gran Canciller ha reiterado su deseo de establecer relaciones diplomáticas con todos los Estados miembros, así como con la propia Liga Árabe, destacando cómo el reconocimiento oficial facilitaría el desarrollo de nuevos proyectos sanitarios y sociales en Oriente Próximo, el Norte de África y más allá.





